DESRATIZACIÓN


Es el conjunto de técnicas de saneamiento que se emplean para el control o exterminio de roedores, incluyendo ratas y ratones.

Una atención especial merece de este tipo de plaga por tratarse de animales transmisores de peligrosas enfermedades infecto- contagiosas, así como causantes de incalculables daños materiales por destrucción o contaminación de productos alimenticios, materia prima, granos almacenados, muebles y enseres, conductores eléctricos, deterioro de archivos, contaminación de alimentos por orina, excremento, cambio de pelo.

 

El proceso de desratización se encara de dos maneras:

  • Desratización pasiva. Se trata de estrategias que buscan evitar la entrada y multiplicación de roedores; por tanto, son fundamentalmente preventivos. Incluyen el cierre hermético de contenedores de residuos y la instalación de rejillas en conductos de aireación.
  • Desratización activa: Incluye métodos dirigidos al control de poblaciones de roedores preexistentes.
  • Métodos Mecánicos: Son las clásicas trampas, generalmente consistentes en un cebo y un mecanismo encarcelador del animal.
  • Métodos químicos: Clásicamente, los venenos (sustancias rodenticidas). Aunque también se presentan: repelentes (que evitan la aparición de nuevos individuos), como la ciclohexamina.

 

Cabe destacar que, para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas, no basta con la muerte del animal, pues los riesgos de contagio continúan mientras el cadáver permanece; es por eso que se incineración.